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MÁS IMAGENES DE SANTA MARTA ( LA TARASCA)

Santa Marta, como nueva

La tradicional imagen de "la Tarasca" desfilará el próximo domingo en la procesión del Corpus tras un exhaustivo proceso de restauración.La Opinión de Zamora, Andrea Rodríguez  14 de Junio de 2006

Irreconocible. Así ha quedado la figura de Santa Marta y el Dragón, conocida popularmente como Tarasca. Desde hace unos años, la Asociación Belenista "La Morana" se propuso recuperar esta figura para la procesión del Corpus Christi y desde entonces se han encargado de arrastrarla durante el desfile procesional.


Pero el mal estado de la Santa y del Dragón además de deslucir la procesión hacían temer por su desaparición.
Hasta que el año pasado, la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Zamora decidió apoyar la petición y el proyecto de La Morana y financiar la restauración.


Marién Mateos ha sido la encargada de realizar el complicado trabajo ya que la Tarasca está confeccionada con diferentes elementos. Empezando por Santa Marta, de quien se dice popularmente que es el vivo retrato de Ramona Feltrero, la segunda mujer de Ramón Alvarez. «La cara es de yeso y el resto de madera. Había sufrido tantos repolicromados que no se apreciaban los detalles del pelo», asegura la profesional.


La restauradora comenzó primero por la Santa y ha podido recuperar gran parte de la policromía original. «Casi el sesenta por ciento», afirma. La fase más complicada y «de más paciencia» es la de conservación, comenta Mateos. La profesional ha tenido que quitar «todo lo que se ha añadido a lo largo del tiempo porque afectaba mucho el aspecto original». Una vez eliminadas todas las capas recientes la restauradora comenzó la fase de reintegración que consiste en «ir añadiendo poco a poco policromía intentando siempre respetar lo auténtico y dejar la obra como originariamente fue». En total, todo el trabajo le ha llevado a Mateos más de cinco meses.


La Tarasca llegando a la Iglesia de San Vicente, al fondo los gigantonesEl presidente de la Agrupación Belenista "La Morana", Francisco Iglesias, recordó que era una vieja aspiración de la asociación. Iglesias explicó que el trabajo también se ha sustituido la mecánica que va dentro del dragón. La antigua máquina de humo, que hacía un ruido ensordecedor, ha sido sustituida por una más moderna y silenciosa. Además, la Santa estrenará también el cáliz y la corona, realizados por un taller madrileño en metal plateado.


Del vestido y las faldillas que rodean el dragón se han encargado también dos socias de La Morana, Carmen y Consuelo Borges «con la ayuda de Tina». La Santa va vestida de pies a cabeza. La ropa interior, confeccionada en lino y encaje de bolillos, consta de una combinación, calzón y pololos. El vestido es de terciopelo rojo y va rematado en mangas y cuello con encaje de bolillos. Además, se ha adornado con cordón y puntilla de oro. Vestir a la Santa ha sido lo más difícil de la confección porque «es un bastidor rígido, los brazos no se pueden mover, por eso el vestido es hecho a medida y sólo para ella», afirma Carmen Borges. Las faldillas, en terciopelo verde, forradas en rojo, han tenido también su dificultad porque «hemos tenido que sortear las alas y el cuello del dragón».


El presupuesto global de todo el trabajo ha sido de 17.000 euros, financiados en su totalidad por la Concejalía de Cultura. Fue precisamente el concejal de Cultura, José Luis González Prada, quien inauguró ayer la exposición que estará en la sala de La Alhóndiga hasta el próximo sábado por la mañana. En ella se puede contemplar a la Tarasca acompañada por los gigantes y gigantillas que participan también en la celebración del Corpus Christi. Por este motivo, González dio las gracias tanto a La Morana como a la Asociación de Tradición y Música Popular y al Consorcio de Fomento Musical su participación en la muestra. En la exposición se puede contemplar además un vídeo explicativo con imágenes de la restauración de la Tarasca y de la procesión del Corpus de principios de siglo

 
Marien Mateos Fernández, restauradora: «La Tarasca es la obra de un gran escultor, ebanista y hojalatero... de un gran artista»

«La cabeza del dragón tenía una capa de cemento duro de cinco dedos de grosor que no dejaba apreciar todos los detalles»

Marién Mateos Fernández comenzó su andadura como restauradora hace seis años. Durante los dos primeros trabajó en la empresa Coresal, de Madrid; más tarde colaboró con el restaurador Donelis Almeida hasta que decidió montar su propio taller. De la restauración de La Tarasca destaca los numerosos repintes que ha sufrido a lo largo de los años y la cantidad de materiales que Ramón Alvarez empleó en su construcción. «Es la obra de un gran escultor, de un gran ebanista, de un gran hojalatero... de un gran artista», afirma

- ¿En qué estado se encontraban Santa Marta y el dragón cuando se hizo cargo de su restauración?
- Tenía numerosos repolicromados que afeaban el aspecto que tuvo originariamente tanto Santa Marta como el dragón. El tratamiento comenzó con una serie de catas que tenían como finalidad comprobar si existía policromía original. Cuando se confirmó que sí, que había mucha pintura original se decidió retirar todos los añadidos para que recuperara su aspecto tal y como Ramón Alvarez la realizó.
- ¿Ha podido datar de qué época eran los últimos retoques?
- Sí, los repolicromados eran bastante recientes y había más de tres diferentes. Desde el último no creo que hayan pasado ni veinte años. Los otros retoques eran anteriores, se habían realizado con capas de estuco y diferentes pinturas. Yo me imagino que cualquier persona que tuviera interés, estuviera cerca o pudiera arreglarla, aunque no supiera mucho, pues intentaba darle color o hacerle pequeños arreglos para que tuviera una aspecto digno para salir en la procesión. Que le faltaba pintura en un trocito, pues se la daban pero sin ningún criterio. Y claro, todas esas capas han conseguido que fuera perdiendo el aspecto original.
- ¿Qué es lo que más la ha sorprendido del proceso de restauración?
- Lo que más me ha sorprendido es que la cara es escayola. Lleva como una máscara y la parte de atras de la cabeza es de madera. Está hueca. Yo no lo supe hasta que no me puse a trabajar con ella, porque tuve que abrirle transversalmente la cabeza para hacerle unos injertos de madera que le faltaban. Además, tenía muchas capas de yeso, todo el pelo estaba tapado con más de un dedo de grosor que no dejaba apreciar los detalles, por ejemplo, del pelo original.
- ¿Y el dragón?
- El dragón igual, tenía casi tantas intervenciones como la Santa. Parece ser que a la vez que retocaban la Santa le hacían también sus arreglitos al dragón. He encontrado mucha similitud entre las capas que hemos encontrado en la imagen y en el dragón.
- ¿De qué material está hecho el animal mitológico?
- El dragón es muy original porque tiene mucho hierro, un armazón de madera hueco, encima tiene las escamas que son de hierro también y las alas están formadas por un bastidor de madera y tela como si fuera un cuadro. Es decir, tiene madera, hierro, tela, lo que demuestra que este hombre era un gran escultor pero también dominaba muchas más técnicas. No hay que olvidar que él comenzó como hojalatero y esta es la única obra que se conserva de él en este material.
- ¿Cuál era la parte que peor estaba conservada?
- La parte que peor estaba era la cabeza del dragón porque tenía cascotes de escayola por todos los sitios. Además, la madera tanto de la cabeza como de la estructura de madera estaba muy atacada por los xilófagos. Estaban todas las piezas de la cabeza separadas y toda la policromía original, tapada por una especie de cemento duro que he tenido que rascar literalmente con un bisturí trocito a trocito. En algunas zonas tenía hasta cinco dedos de grosor. Tapaba toda la talla y toda la forma de la cabeza del dragón. No se le veían ni las cejas, ni los volúmenes que tiene por detrás... no se apreciaba lo bonito que es.
- ¿Cuánto tiempo le ha llevado la restauración completa?
- Es un trabajo muy lento, muy minucioso y muy costoso. Con Santa Marta empecé en noviembre. También ha costado mucho trabajo la consolidación de la madera, toda la estructura del bastidor de la Santa estaba muy dañado porque estaba cubierto con una tela encima en muy mal estado. Es un bastidor de madera rígido que tiene las manos, los pies y la cabeza policromados.
- La mano derecha se ha roto en repetidas ocasiones a causa de la lanza que lleva la Santa, ¿cómo ha conseguido solucionar este problema?
- Los problemas con la mano derecha eran a causa de la lanza que tiene que ir dentro de la mano. Y con el movimiento que lleva la obra por la calle en la procesión pues la lanza dañaba la mano. Hay que tener en cuenta que son imágenes que desfilan y tienen que tener una seguridad, estar bien sujetas y ancladas para que se muevan lo menos posible. Sufren, pero hay que intentar que sufran lo menos posible. Por eso he puesto una especie de anclaje metálico que va a ir fijo en la mano y se sujeta con una palomilla para que no roce con la mano. Parece que la lanza está agarrada pero en realidad está en el aire. Estos problemas técnicos se tienen que ir improvisando porque como no hay otra figura similar...
- ¿Hay alguna duda de que sea una obra de Ramón Alvarez?
- Ninguna. La policromía es muy característica, los coloretes... no hay posibilidad de error. Es la obra de un gran escultor pero también de un gran ebanista, de un gran hojalatero... de un gran artista